Los pueblos en el poder

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Entrevista exclusiva de la compañera Rosario, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, brindada a Multinoticias, Canal 4 sobre los acontecimientos en Honduras y la VI Cumbre Extraordinaria del ALBA
Periodista Alberto Mora

Compañera ¿cuáles son las impresiones que tiene desde la perspectiva de Nicaragua acerca de los graves acontecimientos que están ocurriendo en Honduras y que ponen en peligro la democracia de esa hermana República?

Respuesta de Rosario

Nosotros hemos estado comunicándonos con el Presidente Zelaya y con la Canciller Rodas; el día de hoy, el Comandante Daniel ha hablado varias veces con él, en permanente comunicación, porque, como dijo el Presidente Chávez durante la última Cumbre del ALBA, ayer en Maracay, la Cumbre de la Alianza, ya no es Alternativa únicamente, sino que es la Alianza, la Unidad, la Hermandad de los Pueblos y Gobiernos de América Latina y El Caribe que nos hemos incorporado a esta vanguardia de la Nueva Historia de nuestros pueblos, cuando uno de nuestros miembros está enfrentando cualquier tipo de dificultad, ¡toda el ALBA le acompaña, nuestros pueblos le acompañan! 

En este caso, nosotros no vemos que el Presidente Zelaya esté enfrentando una dificultad, vemos más bien, a las oligarquías, a los grupos económicos, a la oligarquía mediática de Honduras, queriendo enfrentar al Presidente Zelaya, queriendo deses-tabilizar su Gobierno, un Gobierno legítimamente electo, libremente electo por el pueblo hondureño y, queriendo darle un golpe de Estado técnico al Presidente legítimo del pueblo hondureño.

Vemos también cómo el Presidente de Honduras, al frente de todo su pueblo, está luchando para re-afirmar la Democracia, los procesos democráticos; reafirmar el derecho del pueblo de Honduras a elegir libremente su Modelo de Democracia. 
 
Él lo dijo claramente esta mañana, ¿qué delito puede ser proponer que se consulte al pueblo, sobre el rumbo que debe seguir su país en cualquier término, en cualquier espacio, en cualquiera de las expresiones de la institucio-nalidad? Y él, lo único que ha hecho es proponer que se consulte al pueblo si quiere incorporar, en el próximo proceso electoral, una cuarta urna donde se dé a conocer o se deposite la expresión de la voluntad popular respecto a una Asamblea Nacional Constituyente.

Zelaya no está proponiendo reelegirse inmediata-mente, no está proponiendo que cambie en nada el proceso institucional que ahí se está siguiendo, no está proponiendo que no haya elecciones este año en Honduras. Está proponiendo que el pueblo se pronuncie sobre la posibilidad de una Asamblea Nacional Constituyente, después de las elecciones de este año. 

Estamos viendo a un Presidente de la Alternativa Bolivariana de las Américas, un Presidente que pertenece al ALBA, que está planteando preci-samente, que su pueblo tiene derecho a ejercer la Democracia, según los patrones establecidos además por todas las Cartas e Instrumentos internacionales que defienden el Estado de Derecho; es decir, todos los Instrumentos insti-tucionales, internacionales, que establecen cuál es el Estado de Derecho, cuál es la legitimidad para un Gobierno, que dicen garantizar que los pueblos tengamos la posibilidad, la capacidad de expresar nuestra voluntad. Y eso es lo que el Presidente Zelaya quiere en Honduras.

En ese sentido, también valoramos que el pueblo hondureño está librando una batalla histórica, de trascendencia histórica. Para nosotros es increíble esa demostración de fortaleza de la voluntad democrática del pueblo de Honduras, de la voluntad soberana del pueblo de Honduras que hoy, en un acontecimiento inédito, con un Pre-sidente a la cabeza de su pueblo, se recupera un material para poder desarrollar una Consulta Popular, para que el pueblo se exprese ¡eso es inédito!

Están escribiendo páginas gloriosas de la Histo-ria y en la Historia y para la Historia, no sólo de la democracia hondureña, sino de los pueblos de América Latina.

Palabras  de Alberto Mora

Compañera, ese mismo patrón, es decir, la intentona del golpe de Estado en Venezuela y, los mismos involucrados, las clases oligárquicas, las empresas mediáticas, las empresas de comuni-cación; y también los ataques a Evo Morales, a Correa, es decir, a todo el ALBA, los ataques son comunes y esta historia en Honduras parece que ya la conocemos.

Palabras de Rosario 

Es el mismo patrón, son los mismos grupos oligár-quicos, es la oligarquía internacional, son las transnacionales, es el sistema agónico expre-sándose, son los mismos estertores de un mori-bundo; porque los pueblos han recuperado su voz, los pueblos hemos venido avanzando en espacios verdaderamente democráticos. Además, somos tan democráticos que queremos incorporar a todos los que de ésto, sí se autoexcluyen, porque no quieren reconocer nuestros derechos, no quieren perder el privilegio de oprimirnos, de explotar-nos, de silenciarnos.

Pero, nosotros sí reconocemos que las naciones tenemos que convivir y recuperar nuestra armonía ancestral; que tenemos que recuperar la capacidad de existir plenamente todos en el espacio que nos ha sido consignado como nuestro Planeta y nuestro país, nuestros países.

Nosotros entendemos que América Latina tiene una historia común, América Latina debe de tener por lo tanto, también un futuro común y estas luchas y estas reacciones que estamos viendo, idénticas, un modelo, un patrón, una receta, una estrategia, que pretende continuar arrebatándonos la posibilidad de decidir, la posibilidad de ser los protagonistas de nuestra propia historia.

Precisamente, ese afán, esa estrategia de conti-nuidad antidemocrática, está siendo vencida en todas partes, y los acontecimientos de hoy en Honduras nos muestran que, cada vez más, los pueblos estamos comprometidos con la democracia, con la defensa de nuestros derechos y que, cada vez más también, son los líderes, los Presidentes que comprenden esa realidad, como el Presidente Manuel Zelaya Rosales, quienes se ponen a la cabeza de las demandas de sus pueblos.

Por supuesto que sufren ataques a su dignidad personal, familiar; sufren ataques que en algunos casos son dolorosos ¡tremendamente dolorosos! Pero, anteponen su misión histórica de acompañar a los pueblos en estos procesos de redención, de liberación y de reapropiación de su protagonismo histórico.