Los pueblos son el ALBA !

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Reunión de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América, ALBA convocada de emergencia en Managua, en apoyo al Presidente Constitucional de la República de Honduras, Manuel Zelaya
Palabras de Daniel

Buenas noches, hermanos de América Latina y El Caribe, hermanos nicaragüenses, familias nicara-güenses, dice la letra de nuestro Himno... “Ni se tiña con sangre de hermanos...” y por eso estamos reunidos esta noche, estamos reunidos ante la tragedia que está viviendo el hermano pueblo de Honduras y porque, estamos seguros, ni el pueblo de Honduras ni los pueblos centroamericanos, ni los pueblos latinoamericanos, ni los pueblos que estamos incorporados en el ALBA, queremos que se tiña con sangre de hermanos la Patria de Morazán.

Nos hemos convocado de emergencia, los países representantes de los pueblos del ALBA, y aquí estamos ya con el Presidente Manuel Zelaya, Presidente Constitucional de la hermana República de Honduras. Mañana se estarán incorporando otros hermanos miembros del ALBA, se estará incorporando el Presidente de Bolivia, Evo Morales.

Hoy aquí, en primera línea, para defender los derechos del pueblo de Honduras, los derechos del Presidente Manuel Zelaya, nos acompañan: el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Comandante Hugo Chávez Frías; el Presidente de la República del Ecuador, compañero, hermano Rafael Correa; el compañero, hermano Canciller de la República de Cuba, de la Cuba de Fidel, de la Cuba de Raúl, de la Gloriosa Revolución Cubana, compañero Bruno; están también los Cancilleres que acompañan a los Jefes de Estado. 

Y en estos momentos ha ingresado, procedente de Costa Rica, donde, después de ser secuestrado en Honduras por el Ejército de Honduras, fue enviado a Costa Rica, a la hermana República de Costa Rica. De todo esto podrá hablarnos más el Presidente Manuel Zelaya. Lo que sí queremos manifestar es que aquí está el ALBA, que aquí estamos para defender la integridad, la justicia, la democracia de un pueblo hermano.

América Latina y El Caribe están heridos, estamos heridos, y no podremos estar satisfechos hasta no ver más temprano que tarde, nuevamente en su Patria, Honduras, al Presidente Manuel Zelaya, ejerciendo lo que el pueblo le encomendó a través del voto. Bienvenido a Nicaragua querido hermano, Presidente Manuel Zelaya, a esta instalación de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América.

Vamos a darle la palabra al Presidente Manuel Zelaya y luego escucharemos las palabras de otros Jefes de Estado y representantes de países miembros del ALBA y, posteriormente se podrá responder algunas preguntas de los periodistas.


Palabras de Manuel Zelaya Rosales
Presidente de Honduras 

Gracias. La democracia hondureña es una novel democracia, es incipiente, tiene apenas entre 28 y 30 años de haberse instalado; anteriormente fue un país con dictaduras, con golpes de Estado, con las políticas de la seguridad nacional que hicieron desaparecer a miles y cientos de personas, con asesinatos que quedaron impunes y, además, con serios problemas de atrasos y de pobreza. Algunos años, en poca dimensión, fueron años de triunfos y conquistas sociales en el país. 

Este país, que necesita tanto esfuerzo en materia de Derechos Humanos, de concertar realmente un nuevo Pacto Social, hoy ha tenido otro nuevo zarpazo de los grupos más conservadores de la historia de Honduras, que siempre han utilizado estos instrumentos de poder para hacer retroceder nuevamente a nuestra nación. ¡Qué lástima! Qué barbaridad lo que se comete cuando no se analiza el futuro y realmente la conciencia de nuestros pueblos. 

Yo quiero agradecer profundamente esta invitación que me ha hecho hoy el Presidente Daniel Ortega, para concurrir esta noche a Nicaragua. Gracias Daniel, porque esta invitación que has hecho a los diferentes Presidentes miembros de la Alter-nativa Bolivariana para las Américas, es un símbolo de que los principios que estamos defendiendo en cualquiera de nuestras comuni-dades, en cualquiera de nuestras sociedades y de nuestros pueblos, son comunes para todos. 

Al Presidente Hugo Chávez Frías, por sus palabras, también igual que Daniel, durante toda la crisis. Palabras siempre de fortaleza y, no se me olvidan sus palabras: ¡cuídate Zelaya, que estás enfrentado a poderes que tú no sabes los límites de ellos! Gracias Presidente, por estar aquí también; yo sé que usted lo hace por la defensa de sus principios, de sus valores, en los cuales nosotros hemos coincidido en gran parte, porque representan la historia, la formación, los ideales que debemos alcanzar, tanto en América Central como en América Latina, El Caribe, y en otras partes del mundo. Luchamos por principios humanos, por principios sociales, por cosas que realmente representan parte de nuestra vida. 

Rafael Correa, no te he dado la bienvenida a la Alternativa Bolivariana, un abrazo Rafael. Ahora es Alianza Bolivariana para las Américas; tú eres el delfín ahora del ALBA, me quitaste el puesto, yo había sido el último que había entrado en esta Alianza de Solidaridad, una de las nuevas organi-zaciones de Presidentes, con más vigencia y beligerancia a nivel de América y de todo el mundo.

Rafael viene desde Ecuador, Chávez viene desde Venezuela, dejan cosas que tienen, de impor-tancia, en sus países, para venir a levantar una bandera que es la bandera de todos, porque cuando se defiende a un pueblo, cuando se defiende a una sociedad, se defiende a la Humanidad, se defienden los principios de la sociedad.

Quiero, aquí a mi lado, saludar al Canciller de la hermana República de Cuba, Bruno Rodríguez; mi agradecimiento permanente para ti, igual que para el Presidente Raúl Castro, que está invitado a Honduras dile, que este pequeño impasse no va a alterar nuestras agendas, lo mismo para el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Las reflexiones de Fidel, Caballo de Troya, cuando estuvimos en la OEA en San Pedro Sula, que todo América, por unanimidad, le levantó las restric-ciones a Cuba reconociendo que se había cometido un error y que era necesario enmendarlo, yo creo que es parte de estos Nuevos Tiempos que estamos viviendo.

También quiero saludar, en forma especial, a Nicolás Maduro, Canciller de Venezuela, siempre anda vestido de campaña, con su uniforme y su camisa de color rojo; el Canciller del Ecuador, que está aquí con nosotros, gracias por este respaldo y esta solidaridad con nosotros; y a los diferentes amigos que están aquí acompañándonos, Secretarios, a los diferentes miembros de estas organizaciones importantes para esta organización del ALBA, importantes para nuestro país y para nuestra sociedad.

Mañana, como decía Daniel Ortega, van a haber varias reuniones, estarán los Presidentes de Centroamérica; hoy he tenido la satisfacción de tener la hospitalidad y estar como huésped de honor del Presidente Oscar Arias en Costa Rica, que también quiero agradecerle ese gesto porque lo que pasó hoy, realmente, voy a relatarlo en dos minutos. Mañana estarán los Presidentes de Centroamérica, ha avisado el Presidente Felipe Calderón, quien me habló por teléfono, que va a estar aquí acompañando también, como Presidente del Grupo de Río, dando una manifestación de apoyo muy clara a este problema que ha sucedido hoy en Honduras. La Organización de Estados Americanos se ha pronunciado unánimemente, igual como lo están haciendo los Presidentes y los Cancilleres en esta reunión del ALBA. 

Quiero, sinceramente decirles, que ustedes me están viendo a mí, amigos periodistas, amigos de la prensa, amigos invitados especiales, yo estoy vivo por una gracia de Dios, honestamente se los digo. Quiero agradecerle a Dios, porque hubo momentos en que las ráfagas de las metralletas que estaban disparándose en frente nuestro eran tan fuertes y era tanta la violencia y la brutalidad con que invadieron, más de 200 elementos, mi casa a las 5:30 de la madrugada, que sentí en un momento, se lo dije a los militares que me tenían apuntado, más de 8 militares que estaban alrededor mío porque habían más de 200 afuera, encapuchados, con cascos, vestidos de moteados y además con chalecos antibalas, con todo lo que significa el armamento que se necesita porque era armamento de grueso calibre, pistolas en mano y rifles. 

Me decían: “si no suelta el celular le disparamos; suelte el celular, señor.“ Y todos apuntando a la vez, apuntando sobre mi cara y sobre mi pecho. Y yo en forma, diría, muy audaz les dije: “si traen orden de disparar, disparen; no tengo problemas en recibir, de parte de los soldados de mi Patria, una ofensa más para mi pueblo, porque lo que están haciendo hoy es ofendiendo al pueblo.”

Uno de ellos me agarró el celular de la mano, inmediatamente me subieron en un avión y me vinieron a dejar al Aeropuerto de Costa Rica, sin avisar a Costa Rica absolutamente nada; repor-taron cuando estaban llegando a Costa Rica, que venía el Presidente de Honduras y que querían que alguien lo recibiera ahí. Llegó el Jefe de Protocolo, aterrizaron y abrieron la puerta tres soldados que iban acompañándome adentro, porque los capitanes que vuelan el avión, porque es el avión Presidencial, porque son militares los que vuelan, son dos coroneles, no abrieron la puerta entre la cabina del piloto y la cabina de atrás, la dejaron cerrada ¡porque les dio vergüenza! 

Ellos han volado conmigo 3 años y medio, y les dio vergüenza tener que atropellar a Honduras, atropellar su democracia y verme la cara; la cerraron para no tener que sufrir esa vergüenza. Que la van a tener que sufrir frente al ojo crítico, independiente y severo del pueblo hon-dureño, durante toda su vida, porque la Historia no olvida estos acontecimientos. 

Ese atentado perpetuado hoy contra nuestro sistema, habla mal de la Humanidad, habla mal del Hombre, habla mal de los Seres Humanos. Cuando creíamos que habíamos avanzado a etapas superiores en el Siglo XXI, empiezan a suceder estos retrocesos. Dice un filósofo alemán que el ser humano no tiene límites y que el ser humano no tiene orden, que hay que crearle los límites y hay que crearle el orden, porque cuando se vuelve brutalmente irredento, cuando no usa la razón sino la violencia, se vuelve un hombre primitivo, un hombre salvaje. 

Entramos en la época de las cavernas cuando se usa la fuerza para sacar a un Presidente de un país, que ha sido electo por el pueblo, porque en Honduras, los Presidentes los elige el pueblo... ¡y ahí hay un solo Presidente, y está aquí frente a ustedes!

Al principio creía, Presidente Chávez, que esta era una asonada militar, hoy, sé que son algunas élites de las cúpulas militares, porque los soldados al final vienen del pueblo, al final son de nuestro pueblo. Pero hoy en la tarde ya se denunció, se evidenció prácticamente, que es una conspiración, que es un complot de la élite política, temiendo perder sus prestigios por una encuesta de opinión pública que se estaba desarrollando este día; con la burguesía económica, que no quiere escuchar las consultas del pueblo porque no están acostumbrados a que a los pueblos se les consulte, sino que están acostumbrados a comprar a quienes los pueblos eligen. 

Quieren mantener democracia representativa para comprar Congresos, para comprar Magistrados y para comprar Presidentes, y hoy se han encontrado con una sorpresa, este Presidente no tiene precio, no se compra, no se vende y se ha hecho respetar con Dignidad en todo el continente americano.

Condenamos con todas las fuerzas de nuestra sangre, de nuestro corazón, de nuestra alma, de nuestros principios y de nuestros valores, por lo único que vale la pena vivir, que es ponerle límites a ese carácter irredento del Ser Humano, ponerle orden a la barbarie que llevamos en el instinto salvaje de usar la fuerza. Condenamos con todas nuestras fuerzas, ese golpe a los Pueblos de América, a los Pueblos del Mundo.

Si se abrió el expediente hoy de los golpes de Estado, ningún Presidente estaría tranquilo de aquí en adelante, porque usarían cualquier argumento como lo están usando en Honduras: de que el Presidente de Honduras se hizo, dicen, de izquierda; que el Presidente de Honduras ahora visita Cuba y visita a Chávez y por eso, ahora el Presidente de Honduras se vuelve un Presidente que hay que derrocarlo, que hay que bajarlo, porque defiende a los trabajadores, porque defiende a los campesinos, defiende a los obreros. Y cuando voy al Norte, cuando voy a Europa o cuando voy a los países del Norte, que vengo a defender los Tratados de Libre Comercio, los empresarios entonces aplauden, pero si vengo al Sur a defender a los pobres, me recriminan y me dan golpe de Estado. Esa es la verdad de lo que está sucediendo en América. 

Creo que hay que agradecerle a todos los Gobiernos que se han manifestado este día, lo han hecho con mucha integridad: el MERCOSUR, el Grupo de Río, el SICA, la Organización de Estados Americanos, desde luego los Presidentes amigos, los Presidentes del ALBA; desde Canadá, desde los Estados Unidos hasta el Cabo de Hornos en Chile, hemos recibido sendas manifestaciones de condena, de repulsa, y además comunicados muy específicos como el que se han hecho hoy aquí con estos Presidentes y, en diferentes organizaciones de Presidentes que les he mencionado.

En todos se coincide en algo, como dijo la Presidenta Bachelet o el Presidente Felipe Calderón, o el mismo comunicado que hizo el Embajador de Estados Unidos en Honduras, dijo: “Estados Unidos, el único Gobierno que reconoce es el Gobierno presidido por Manuel Zelaya Rosales,” dándole un desconocimiento total a esa maquinación que ha habido en Honduras para poner otro Presidente, que no reúne ninguna de las condiciones históricas que en nuestro país se necesitan para llegar a esa escala de honor de la vida pública de un ciudadano, que es someterse a unas elecciones, luchar abiertamente en forma directa y ganarse el corazón de los pueblos.

Él se ha ganado el corazón de una oligarquía mediática, de una oligarquía política y hoy, una élite política lo escoge como su líder para seguir, supuestamente, impidiendo el desarrollo de la Democracia, las Consultas Populares como las que pasaron hoy, y además derrocar, en forma irresponsable y brutal, al que está realmente fungiendo como Presidente legítimo de los hon-dureños.

Honduras es un pueblo noble, Honduras ha estado en las calles hoy; han cancelado los medios de comunicación, les tienen un militar en cada uno de los medios de comunicación para que no hablen de este asunto, están pasando otro tipo de cosas o música todos los medios de comunicación. Los medios de comunicación que estaban defendiendo este proceso de la consulta los han cancelado, están simplemente con escarcha en las pantallas, como el programa del Canal 36, por ejemplo, o el programa del Canal 8, que dirigía directamente el Estado.

En este sentido también, ha habido apagones, hay Estado de Sitio, se han tomado los aeropuertos, han impedido los vuelos, han parado las fronteras, están creando un estado de terror en Honduras con el fin de imponer un criterio. Yo soy cristiano, disculpo a los que están haciendo esto, perdono a los que casi me asesinan en un momento determinado, o a mi hija, que estaba en mi casa, ante las ráfagas, ante el ametralla-miento que hubo para poder romper las puertas y entrar a la casa, desde los portones.

Felicito a mi guarda de honor que mantuvo 15 minutos la lucha en la calle, de frente, fue amarrada y, hasta que fueron puestos en el suelo y rendidos pudieron entrar a la casa. Agradezco sinceramente también a las Organizaciones Sociales que hoy están en las calles, en Honduras; los maestros han llamado para un paro general, de 60 mil maestros que hay en Honduras para mañana y para el martes, hasta que no se restituya el Estado de Derecho; los obreros han llamado a una huelga general el día de mañana y están en pie de lucha, los campesinos, las etnias, los pobladores y la gente del pueblo.
A mí, Presidente, me secuestraron y me sacaron a la fuerza, pero aún aquí, sigo siendo el ciuda-dano que los hondureños escogieron para dirigir el país durante 4 años; mi período termina el próximo año, no termina este año. Por tanto, tengo toda la autoridad moral, todo el apoyo de la Comunidad Internacional, todo el apoyo de los sueños y aspiraciones de una Humanidad que lucha siempre por escalar posiciones y, todo el apoyo del pueblo hondureño para regresar a tomar posesión de mi cargo, en el momento en que nosotros consideremos que debemos de hacerlo.

Y lo vamos a hacer, reconfortados, reconstruidos, con nuestra Fe cristiana y con nuestro Amor a esta sociedad de hermandad mundial que se llama Humanidad, que es por la que nosotros estamos luchando. Muchas gracias, Daniel.
Palabras de Daniel

Nicaragua se siente comprometida, así como todos los países, todos los pueblos del ALBA, los pueblos latinoamericanos, los pueblos caribeños, en esta batalla que hoy está librando el pueblo de Honduras; que están librando, como explicaba el Presidente Manuel Zelaya, los campesinos, los trabajadores, que están librando las maestras y maestros. Para todos ellos, nuestra solidaridad, nuestro abrazo de hermanos, para que continúen esta batalla por la Dignidad de nuestros pueblos.

Defender estos derechos del pueblo de Honduras, los derechos de su Presidente, que tratan de ser arrebatados, es defender la Dignidad y los Derechos de los pueblos latinoamericanos y caribeños. 
 
Nos acompaña la hermana, compañera Gloria Oquelí, Presidenta del Parlamento Centroamericano; el Canciller Nicolás Maduro; el Canciller Fander Falconi y el Ministro Ricardo Patiño, ambos de Ecuador; el Vicecanciller Francisco Arias Cárdenas de Venezuela; el Embajador de México en Nicaragua Raúl López Lira. 

Y a propósito, la Canciller de Honduras, com-pañera Patricia Rodas estaba desaparecida y ya nos están confirmando de la Embajada de México en Nicaragua, el Embajador Raúl López Lira nos está confirmando que hace unos 25 minutos salió rumbo a México, donde el Gobierno del Presidente Felipe Calderón la va a recibir; van a aterrizar en la Ciudad de Toluca, que está muy cerca de Ciudad de México. Esperamos tener mañana mismo con nosotros a la Canciller Patricia Rodas, acompañándonos en esta batalla por el restablecimiento de la Dignidad en Honduras.

Vamos a darle la palabra a un hermano que, cuando se pensaba, se llegaba a asegurar incluso, que ya habían desaparecido para siempre los golpes en América Latina y El Caribe, él, por encabezar una lucha liberadora para su pueblo y para los pueblos de América Latina y del Caribe, fue víctima de un golpe de Estado. Y fue ese pueblo heroico, el pueblo de Bolívar el que liberó, sacó de las garras de la muerte al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, compañero Presidente Comandante Hugo Chávez Frías. A él, vamos a escuchar.


Palabras de Hugo Chávez Frías
Presidente de la República 
Bolivariana de Venezuela

Gracias Daniel. Buenas noches a todos, Daniel, Rafael, a todos ustedes, Cancilleres y especial-mente al Presidente Manuel Zelaya, al pueblo de Nicaragua, al pueblo de Honduras.  

Hemos oído en esta instalación, porque estamos instalando una Cumbre Extraordinaria de los Presidentes, del Consejo Presidencial de la Alianza Bolivariana para Nuestra América; nosotros nos convocamos sin mucho protocolo, inmediatamente asistimos, creo que demostrando una vez más, voluntad política y el compromiso que hay entre nosotros. 

Porque, como comentábamos con el Presidente Correa, hay que tener conciencia, hay que ponerse en las botas de Zelaya y del pueblo de Honduras, para sentir cómo a uno le hierve la sangre en las venas. Aquí estamos y es bueno decirlo, ¡nos hierve la sangre en las venas! Y sobre todo los que, de una u otra manera, hemos pasado por situaciones muy parecidas. 

Nosotros estábamos en contacto ayer, porque acuérdate que Fidel, aquí está la última reflexión de Fidel de esta tarde, y Fidel la llama “Un error suicida,” la oligarquía hondureña y ese alto mando militar han cometido un error, pero ellos no se dan cuenta en su torpeza ¿no ves que se ciegan? Igual que pasó en Venezuela, se juramentaba el tirano Carmona en el Palacio de Gobierno y, el pueblo los rodeaba y los rodeaba y no se daban cuenta, en su ceguera, en su desespero.
Estoy seguro, yo tengo la plena certeza, de que a los golpistas de Honduras y a ese Presidente espurio, usurpador y a quienes le apoyan, les espera la misma suerte que a la oligarquía venezolana y a aquel alto mando militar traidor, estoy absolutamente seguro... ¡escríbanlo! Como decimos nosotros en criollo, Manuel, allá, si no se han dado cuenta, están rodeados, ríndanse a tiempo. Porque están poniendo la cómica ante el mundo, gorilas... ¿goriletti no es el Presidente...? ¿Cómo se llama? Yo le llamo Goriletti, ¡ríndete Goriletti!

Fidel, estábamos en contacto anteayer, ayer, preocupados, fíjate lo que Fidel recuerda de su reflexión del jueves 25, aquí la cita hoy: “en la reflexión escrita la noche del jueves 25, hace tres días, dije, ignoramos qué ocurrirá esta noche o mañana en Honduras, pero la conducta valiente de Zelaya pasará a la historia.” Está citándose a sí mismo y luego, dice: “dos párrafos antes había señalado, lo que ahí ocurra será una prueba para la OEA y para la actual adminis-tración de Estados Unidos.”

Así que estábamos en contacto, nosotros, Correa, recordemos que apenas unas horas antes habíamos hecho la Cumbre en Carabobo, en Valencia, en Maracay, después del desfile de Carabobo para la incorporación de Ecuador, de San Vicente y de Antigua y Barbuda. Nosotros no teníamos dudas, conversamos varias veces con el Presidente Zelaya, pero, desde Venezuela no teníamos duda, el golpe había comenzado, estaba en marcha, es como el golpe aquel contra Evo.

Recuerdo que yo le decía a algunos Presidentes Suramericanos, convocándonos, llamándonos, yo le decía a algunos de ellos: “¿Qué esperamos, el cadáver de Evo? No, que todavía no hay pruebas de que hay un golpe... ¡ah, bueno! ¿Qué esperamos, el cadáver de Evo o que a Evo lo monten en un avión y lo echen de Bolivia? ¿Eso es lo que estamos esperando para pronunciarnos?”  Un poco arengando, llamando, porque uno pasó por una situación muy parecida.

Yo cuando vi al General Julieto... ¿o es Romeo? casi llorando, porque le hizo una muy buena entrevista esa valiente periodista de Telesur, que está allá, hace varios días, en Tegucigalpa, Madeleine; incluso entró a tu habitación, vimos el sombrero, hay que rescatar ese sombrero, está intacto el sombrero de Zelaya ahí, salió por TELESUR, mañana debe de estar aquí ese sombrero, y vuelve para allá. Pasó después por la habitación de tu hija, Tapichu; ahí estaba cómo tumbaron la puerta, cómo dispararon en ráfagas de ametralladora para derribar las puertas ¡es milagro que ustedes estén vivos! Se ve que eran grupos de comandos profesionales de la guerra, ¡a un Presidente dormido y su hija...! ¡es cobardía! ¡qué traición! 

Cuando vimos a Romeo Vásquez, así se llama el General, casi llorando, porque Madeleine le dio y le volvía dar y le volvía a dar, ¿pero usted es leal al Presidente? Sí, que somos amigos. Y yo recordé y lo dije antenoche en un acto con la juventud del Partido Socialista, me recordó a unos amigos que yo tuve también; yo vi a amigos de muchos años, Generales, llorando que no los obligara, que los perdonara, llorando como vi casi llorando a Romeo, al General Vásquez y, diciendo que él obedecía al Comandante en Jefe, ¡el golpe estaba en marcha!

Recuerdo que dije: bueno, si reconoce al Comandante en Jefe debería de ir a presentársele y a cumplir la orden de repartir el material electoral, que es lo único... ¿quién puede pensar que eso es una violación, a qué ley? ¿a cuál ley? Ahora, si tú le das una orden a un General que vaya a robar o que vaya a matar, como así les dieron órdenes a otros anteriormente, ¡y las cumplían! Cuando la derecha gobernaba, mandaban a matar, a asesinar en todos estos países, y cumplieron esas órdenes, una buena parte de ellos.

El golpe estaba en marcha, estábamos muy preocupados, cuando fuimos sorprendidos por la noticia, a pesar de que estábamos conscientes de un proceso en marcha, sin embargo, sorprendidos por la brutalidad y, a veces uno, te digo Mel, con un sentido de impotencia. 

A mí nunca se me olvida el caso del Presidente Aristide en Haití, él llamaba y, recuerdo que me dijo un día, pocas horas antes de que le dieran el Golpe que le dieron. Allá está ahora en Sudáfrica. Me pedía fusiles, y yo me arrepiento, me arrepiento de haberle dicho: déjame consultar. ¡Ah... timorato!  Al otro día en la mañana, la noticia; no tenía ni quién lo defendiera, porque habían eliminado al Ejército de Haití, y unos mercenarios armados por la CIA invadieron Haití desde República Dominicana; llegaron a su Palacio de Gobierno, igualito, ametrallaron, lo sacaron a rastras, lo montaron en un avión y lo llevaron a Sudáfrica. Allá lo conseguí hace 6 meses atrás, a Aristide, lo vi por allá. 

¡Una pena conmigo mismo! por no haber hecho nada a tiempo, sino sólo dar declaraciones. Por eso estamos aquí Mel, porque es una deuda además con el pueblo valiente de Honduras y contigo, que eres un hombre valiente, que ha asumido un rol ante la Historia. No sólo hemos venido a dar declaraciones, ¡no! Es un plan político, jurídico, social, el que hay que elaborar, para apoyar a ese pueblo que está ahí, valiente. Hoy vimos, aquí lo dice Fidel, esas imágenes de unas mujeres hondureñas golpeando a unos soldados, golpeándolos casi en la cara, y los soldados con fusiles.
 
Vimos a un grupo de personas, en las pocas imágenes que gracias a Telesur salieron al mundo, ¡gracias a Telesur salieron al mundo! Un grupo de personas haciendo retroceder un tanque, haciendo retroceder a unos soldados que andaban como en una guerra contra fantasmas, dice Fidel, me lo dijo por teléfono y aquí lo escribió. Así me lo dijo, Mel, porque estábamos por teléfono, y estábamos viendo Telesur y me dice: mira Chávez, mira esos soldados, mírale los rostros, casi se les caen los fusiles de los nervios, son unos muchachitos, parece que estuvieran apuntando a fantasmas. 

Porque iban así, como en una película, como las películas gringas, en una patrulla apuntando al aire, apuntando a la nada ¡apuntándose a sí mismos, sin darse cuenta! Porque se están apuntando a sí mismos, utilizados por esa fiera y salvaje oligarquía, que es la misma allá, aquí y más allá. Es la misma que se arrodilló al imperio yanqui y apuñaló sin descanso la dignidad y el cuerpo de nuestra América, durante 100 años y más. Pero ¡ya basta! ¡No pasarán los gorilas, no pasarán los golpistas! Ese golpe está destinado al fracaso.

Y nosotros venimos aquí a pronunciarnos con mucho vigor y con mucha fuerza, a hacer un llamado a todos los Gobiernos de este continente, que no nos quedemos con la mera declaración... ¡no, eso no basta! No basta decir que condenamos, bueno, todo Gobierno democrático tiene que condenar una barbaridad como ésta; exigimos demostración de solidaridad con el pueblo de Honduras y con el Presidente Manuel Zelaya.
Venezuela está de pie, nuestro Gobierno, nuestro pueblo, nuestras Fuerzas Armadas. Pero hay que darle una lección inolvidable a esta grosera burguesía hondureña, que no sólo es la hondureña, es también la venezolana, es también la ecuatoriana, es también la de todo este conti-nente. No podemos permitir un retorno al pasado y a las cavernas ¡no lo vamos a permitir!

Desde aquí yo le hago un llamado de nuevo a los soldados de Honduras, no vayan ustedes a hacer lo que muchas veces se ha hecho: masacrar a un pueblo desarmado... ¡no lo vayan a hacer! Estábamos recordando una frase de Kennedy, hace poco, mientras esperábamos a Zelaya: “los que le cierran el camino a las Revoluciones pacíficas, al mismo tiempo le están abriendo el camino a las Revoluciones violentas.” 
Ese es el pueblo de Morazán, que nadie lo olvide, el pueblo de Francisco Morazán, es el pueblo de Sandino el que está aquí, el de Bolívar, el de Alfaro, el de Manuela, es un pueblo valiente, batallador, que ha despertado. Y ni amenazas ni ráfagas de ametralladoras, ni dientes de gorila, ni goriletti, van a hacer que ese pueblo duerma de nuevo. Y aquí estamos nosotros dispuestos a que no llegue más nunca la larga noche a la que tú te refieres. Gracias Daniel. ¡Que viva Morazán! ¡Que viva Zelaya! ¡Que viva Honduras! ¡Que viva la Democracia!


Palabras de Daniel

Venezuela, la República Bolivariana de Venezuela, esa Revolución con su Presidente electo, una, dos tres, cuatro, cinco veces, ya no sabemos cuántas veces ha sido electo por el pueblo venezolano; que incluso, estableció el principio de la revocación, el único que puede revocar un Gobierno, el único que puede quitar a un Presidente, el único que puede quitar a un Diputado o a un Alcalde, es aquel que lo eligió, el soberano, el Pueblo y, eso lo estableció la Revolución Bolivariana.

Ahora que recordaba el Presidente Hugo Chávez aquella reflexión de Kennedy. Kennedy hacía estas reflexiones cuando toda América Latina estaba plagada, la inmensa mayoría de los países latino-americanos estaban plagados de tiranías, de dictaduras, y los pueblos eran masacrados, torturados, encarcelados; no había más opción para nuestros pueblos y, esa es la experiencia que nosotros vivimos en nuestras propias carnes, no había más opción que empuñar la conciencia con el fusil guerrillero, no había más alternativa.

Y aquí, en Nicaragua, no nos quedó más opción; nosotros no hubiésemos querido acabar con esa tiranía a un costo enorme para el pueblo nicaragüense, pero no nos quedó más alternativa, como decía el poeta Leonel Rugama: “no queda más alternativa que la lucha.” Y cuando a un pueblo le dicen, como le quieren decir hoy al pueblo de Honduras, rendite, entonces el pueblo responde como respondió Leonel Rugama, ese poeta guerrillero, sandinista, cuando estaba cercado: “¡que se rinda tu madre!” Así les dijo.

Aquí nos acompaña, se ha incorporado el nieto del General de Hombres Libres, Augusto C. Sandino, aquí está acompañándonos, Walter Sandino; él, aunque lo ves gordito, después del Triunfo de la Revolución se incorporó al Ejército Popular Sandinista, hizo cursos, estudió en la Unión Soviética, domina el ruso y, fue combatiente del Ejército, frente a la guerra que nos imponían los yanquis, que nos imponía Reagan; fue combatiente en la Fuerza Aérea del Ejército Popular Sandinista, hoy Ejército Nacional, pero que tiene sus raíces, lógicamente, en Sandino, en la Revo-lución, en el pequeño Ejército Loco del General Sandino. 

Así que saludamos a Walter y, a través de él, saludamos a nuestra querida Blanca, la madre de Walter, la hija de Sandino, Blanca Segovia Sandino. Para ella nuestros saludos, estoy seguro que ella está viendo por la televisión este encuentro.
Mañana se incorporan a esta primera fase de reuniones que vamos a tener y, que hoy ya estamos instalando con la reunión del ALBA, se incorporan a la reunión del ALBA, Dominica, San Vicente y Las Granadinas, Antigua y Barbuda y, el Presidente Evo Morales. Así que vamos a tener mañana una mayor participación.

Después vendrá la reunión donde estará el SICA, el ALBA, estará el Presidente Felipe Calderón de México, que hoy preside el Grupo de Río y, noso-tros, lógicamente, estamos haciendo un esfuerzo en estos momentos, se ha hablado con el Presi-dente Felipe Calderón; el Presidente Hugo Chávez hablaba hace poco con él, yo estuve comunicándome por la tarde con él, ya no digamos el Presidente Rafael Correa, planteando la urgencia, la impor-tancia de que se reúna el Grupo de Río y, mañana vamos a estar una buena cantidad de países, es decir, vamos a hacer quórum del Grupo de Río. 

Desde la tierra de Alfaro, desde la tierra de ese gran creador que se hermanó con la Revolución Popular Sandinista, Oswaldo Guayasamín, donde hoy se está librando la lucha para que sea el pueblo quien ejerza el poder, la Revolución Ciudadana, el Presidente de Ecuador, Rafael Correa.

Palabras de Rafael Correa
Presidente de Ecuador 


Gracias Daniel, compañeras, compañeros presentes, colegas Presidentes, Gloria, Presidente del Parlamento, Ministros, pero sobre todo, pueblos latinoamericanos, pueblo nicaragüense, gracias por la acogida de siempre, y sobre todo, muy especialmente en esta hora dura, pero yo creo que llena de esperanzas, porque me parece que esto, como lo mencionaré más adelante, es tan sólo un signo de desesperación de las oligarquías hondureñas; sobre todo al pueblo hondureño nuestro más afectuoso saludo, a su legítimo representante, Presidente Constitucional José Manuel Zelaya, un abrazo y toda la solidaridad, compañero.    

Y donde quiera que se encuentre, a esa mujer heroica, hondureña, que tienes como Ministra de Relaciones Internacionales, como Canciller de la República de Honduras, todo un honor para Honduras y Latinoamérica, Patricia Rodas, un inmenso abrazo y de igual manera, toda la solidaridad.

Recién me presentan las Reflexiones de Fidel, que las titula “Un error suicida,” pero leyendo rápidamente esa reflexión, coincidimos total-mente. No quiero ser inmodesto, pero yo hubiera podido firmar esa reflexión, porque cuando reflexionamos también hoy en la tarde, tratando de deducir qué es lo que buscaba esa oligarquía, esa cúpula traidora a su propio pueblo, esa cúpula de las Fuerzas Armadas, no le encon-trábamos  explicación.

La única conclusión a la que podemos llegar, insisto, es que es un acto de desesperación y, como todo acto de desesperación, no tiene salida; creo que están sepultándose, gracias a Dios, ellos mismos, para bien de Honduras, para orgullo tuyo mi querido José Manuel, porque yo creo que vas a pasar a la Historia como el Presidente que quebró por fin esos poderes fácticos, que tanto tiempo han dominado a Honduras, como dominaron al resto de América Latina y están siendo quebrados también en el resto de América Latina.

Alguna vez te decía, cuando tuviste la gentileza, hace menos de un mes, de invitarme en visita oficial a Honduras, que el caso de Honduras era calcado al caso de Ecuador. Los mismos adver-sarios, las mismas posturas absurdas, desde el punto de vista de la democracia, desde el punto de vista del bien común, pero perfectamente lógicas desde el punto de vista de los intereses que esa gente defiende. Los mismos oponentes al cambio, las oligarquías, cámaras de producción, sectores religiosos, burguesía en general, los Partidos tradicionales, que en Ecuador le llama-mos partidocracia. 
Pero también te decía, que si confías en tu pueblo, como lo has hecho, mi querido José Manuel, nada ni nadie podía parar el cambio en Honduras. Y creo que eso está sucediendo y seguirá sucediendo en Honduras. Y te decía también, reflexionábamos, que cuando uno llega al poder se encuentra con obstáculos impredecibles, increíbles, uno no se imagina todas las trampas que se ponen para los Presidentes que realmente queremos cambiar las cosas en nuestra América, y que los cobardes se sometían y los valientes se rebelaban. 

Tú te has rebelado, junto a todo un pueblo ¡y vas a triunfar José Manuel! También anota lo que digo: ese pueblo hondureño y el Presidente José Manuel Zelaya van a triunfar. Y te felicito por tus sentimientos cristianos de perdonar, pero el perdón sin condiciones, sin arrepentimientos, sin registros para la Historia, a nivel social se llama impunidad, así que esa gente deberá ser sancionada por la traición que hizo al pueblo hondureño. 

Ecuador ha pedido la reunión del Grupo de Río, mañana tendremos la reunión del ALBA. Eso es lo bueno de este espacio de integración del ALBA, porque respondemos rápidamente, somos gente verdaderamente comprometida, solidaria con la situación de nuestra América; mañana tendremos la reunión del ALBA, posteriormente la reunión del SICA, y a las 4:30 se ha citado la reunión que pidió Ecuador del Grupo de Río, pero pedimos reunión de Jefes de Estado. 

Se ha convocado a una reunión de Cancilleres, de acuerdo a la información que recibimos de la Canciller mexicana, porque Jefes de Estado no podían asistir; no sé a cuántos Jefes de Estado le han preguntado, pero durante la mañana, va a haber por lo menos diez Jefes de Estado de los veintitrés que conformamos el Grupo de Río. Y sinceramente, con todo respeto a mis colegas Presidentes, no sé qué haya más importante que atender una emergencia de esta naturaleza, donde se ha atentado, no contra la Democracia de Honduras, se ha atentado contra la Democracia y los Pueblos de América Latina ¡y aquí tenemos que decir los Jefes de Estado, presente! para defender principios, para defender valores. 

En consecuencia, esperemos que mañana, y hago un llamado a través de los medios de comunicación, al Presidente Felipe Calderón, Presidente Pro-tempore del Grupo de Río, para que convoque a los Jefes de Estado, y ojalá mañana podamos tener una reunión a nivel de Jefes de Estado del Grupo de Río. 

Por supuesto, si alguno no puede participar, enviará a su Canciller, para, desde ese foro, nuevamente, primero, que participes como Presi-dente en ejercicio, como lo estás haciendo ahora, como lo vas a hacer mañana en el ALBA, en el SICA, porque para toda la Comunidad Interna-cional, el Presidente en ejercicio no se llama... ¿cómo es que se llama este señor que está haciendo el papelón de su vida? ¿Pinochetti? ¡Qué ridículo que está haciendo realmente!

Para toda la Comunidad Internacional y para todo el pueblo de Honduras, el Presidente en ejercicio se llama José Manuel Zelaya Rosales; en la reunión del ALBA estará como Presidente en ejercicio, el Presidente Zelaya en el SICA y en el Grupo de Río. Y ojalá mañana nos podamos reunir con esa mujer heroica, a la que admiro tanto, Patricias Rodas, para que sea la Cancillera en ejercicio también, tan dignamente representando a ese pueblo, igualmente digno, como es Honduras.

Ojalá entonces que mañana podamos tener esa reunión de Río a nivel de Jefes de Estado. Si esto no convoca a los Jefes de Estado, ¿qué es lo que nos convoca? Y cuando me dicen, es que no se ha avisado con anticipación, o sea que mañana, para reunirnos ante el asesinato de cualquiera de nosotros, los asesinos tendrán que llamar un par de días antes para que se prepare la reunión... ¡son absurdos insostenibles! Tenemos que reunirnos los Jefes de Estado para que nunca más estas cosas sucedan en América Latina.

Créanme que cuando me avisaron de esto, ¡no lo podía creer! En el Siglo XXI, un golpe de Estado, del estilo tan burdo, tan brutal como en los años 60, 70; muy bien lo comparó Daniel esta tarde con el golpe de Estado contra Salvador Allende, cosas que creímos superadas en esta América Latina. Pero élites, cúpulas militares, desubicadas o desesperadas, todavía efectúan esas prácticas en el Siglo XXI. Pero, a diferencia de los años 60, 70, ¡no pasarán! Sencillamente no pasarán, han cometido un error suicida, como lo dice Fidel, han entrado a un callejón sin salida. 
 
Y creo que te han dado la gran oportunidad José Manuel, junto a todo un pueblo, tu pueblo, de romper definitivamente esos poderes fácticos, que tanto tiempo han dominado Honduras, como siguen dominando algunos sectores en América Latina y están derrumbándose en otros países, donde las Revoluciones liberadoras, gracias a Dios, avanzan.

No los quiero cansar, es bastante tarde, ha sido una jornada muy larga, tú has de estar extenuado. Toda nuestra solidaridad, José Manuel, no sabes cuánto te admiramos, tu valentía, tu autenti-cidad; hemos llegado a apreciarte muchísimo, creo que eres el digno representante de ese heroico pueblo hondureño, del pueblo de Morazán.

Finalmente, un llamado al pueblo hondureño, mañana todos masivamente a declararse en huelga, en paro con los maestros, con los trabajadores, para que ese poder fáctico se de cuenta que no tiene salida, pacíficamente, ojalá que no haya derramamiento de sangre, pero en todo caso si esto llegase a ocurrir, que no le quede duda al mundo entero quiénes serán los culpables, los que originaron esta situación. 

Esos soldados, pueblo uniformado, gente sencilla de uniforme, esos oficiales jóvenes no compro-metidos con la oligarquía, no tienen porque obedecer órdenes ilegales... ¡a rebelarse contra esas cúpulas corruptas, entreguistas! que no están defendiendo el bien común, no están defen-diendo la democracia, la independencia de Honduras, sino que están sancionando su escla-vitud al someterse a la oligarquía y los poderes fácticos, económicos, sociales, religiosos, informativos, que siempre, insisto, han dominado Honduras y en general han dominado América Latina.

Pueblo hondureño, pueblo de Morazán, soldados de Morazán ¡a rebelarse! y liberar, junto al Presidente Legítimo, Constitucional, José Manuel Zelaya, a liberar definitivamente a esa hermana República de Honduras. ¡Hasta la victoria siempre, América Latina!


Palabras de Daniel

A rebelarse, claro, los pueblos se están rebelando contra la injusticia, contra la opresión. Somos pueblos hermanos y, agredir a un pueblo, es agredirnos a todos; golpear a un pueblo es golpearnos a todos y, como bien decía el Presidente Rafael Correa, aquí estamos rebelándonos contra una injusticia. Y no estamos utilizando los cañones para rebelarnos, estamos utilizando las palabras, la conciencia, las ideas; y ese pueblo de Honduras se está rebelando con las ideas, con el corazón, con el coraje. Los cañones los tienen los que, apuntando al pueblo, se están disparando ellos mismos.

Aquí estamos para acompañar a ese pueblo, para rebelarnos con ese pueblo, para acompañar a su Presidente, para que pueda retornar a Honduras; estamos a unos pocos kilómetros de la frontera. Ellos, así como cerraron los medios de comunicación, así como cortaron la energía, así como también han intentado cortar las telecomuni-caciones, lo que hicieron también fue bloquear la frontera con Nicaragua. Es decir, de aquí para allá no puede pasar nadie, de allá para acá sí pueden moverse hondureños, de territorio hondureño, que son bienvenidos lógicamente a Nicaragua.

Pero si alguien tiene la autoridad, y estoy seguro que eso lo vamos a ver, de regresar por esos caminos de Dios a su tierra, Honduras, acompañado por su pueblo, ese es el Presidente de Honduras, Manuel Zelaya. Estamos seguros... ¡va a regresar a su tierra!    

En nombre del heroico pueblo de Cuba, ¡qué pueblo más ejemplar, más solidario que podemos haber conocido a lo largo de la Historia de la Humanidad! todo un pueblo heroico, generoso, solidario, digno. Del pueblo de Martí, del pueblo de Fidel, del pueblo de Raúl, del pueblo del Che, vamos a escuchar al compañero Canciller de la República de Cuba, Bruno Rodríguez.

Palabras de Bruno Rodríguez
Canciller de Cuba

Comandante Daniel Ortega, compañeros Presidentes, compañeras y compañeros. Cuba suma su fuerza y su voz a los de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América, para expresar enér-gica condena al brutal golpe de Estado perpetrado contra el pueblo hondureño y su Gobierno legítimo. 

Desde horas tempranas de la mañana, por indica-ciones expresas del Presidente Raúl Castro, nuestro país y nuestra Embajada se han mantenido en el centro de los hechos y prestando todo su apoyo al pueblo hondureño y a los movimientos populares. El Comandante en Jefe, Fidel Castro, envió un mensaje de solidaridad y apoyo al Presidente Zelaya a los pocos minutos de haber arribado éste a Costa Rica. 

La situación actual demanda la movilización de la opinión pública internacional y de los organismos internacionales; es una situación de extrema emergencia y requiere firmeza, voluntad y soli-daridad internacional. El único camino es devolver la Soberanía usurpada al pueblo hondureño, es restablecer el ejercicio de su voluntad, es devolver al Palacio de Gobierno en Tegucigalpa, al único, legítimo y Constitucional Presidente de Honduras, Manuel Zelaya.

El Comandante Fidel Castro, en la Reflexión que acaba de ser dada a conocer por el Presidente Chávez y que estará a disposición de ustedes, titulada “Un error suicida,” expresa: “Con ese alto mando golpista no se puede negociar, hay que exigirle la renuncia, y que otros oficiales más jóvenes y no comprometidos con la oligarquía, ocupen el mando militar, o no habrá jamás un Gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo en Honduras. Los golpistas, acorralados y aislados, no tienen salvación posible si se enfrenta con firmeza el problema. Hasta la señora Clinton declaró ya en horas de la tarde, que Zelaya es el único Presidente de Honduras y los golpistas hondureños, ni siquiera respiran sin el apoyo de Estados Unidos. 

En camisa de dormir hasta hace unas horas, Zelaya será reconocido por el mundo como el único Presidente Constitucional de Honduras. Expreso total solidaridad al pueblo hondureño, convencido de que alcanzará la victoria.”  Muchas gracias.

Palabras de Hugo Chávez Frías

Un breve comentario, porque yo había leído la parte final de la Reflexión de Fidel y se lo comenté a Correa, estábamos subrayándolo aquí. Ahí hay un elemento que es clave, porque ¡cuidado! Cuidado y empiezan a pasar las horas y empiezan a moverse factores de mucho poder, porque a veces se dicen unas cosas y, por debajo de la mesa, se hacen otras. 

Aquí pudiéramos estar, pudiéramos enfrentar en las próximas horas, un intento de enfriar la situación desde fuera, un poco lo que hicieron cuando el Presidente Aristide, fue sacado igual de su habitación, igual que a Zelaya lo metieron en un avión y allá está, en Sudáfrica, como ya les comentaba. Y luego, la OEA, organismos internacionales, comenzaron a plantear que había que negociar. Lo que Fidel dice tiene que ser, valor supremo, ¡no hay negociación posible con estos golpistas! que renuncien de ahí, son ilegítimos, no hay negociación posible.

Mira, estando yo preso aquel 11, 12 de abril, recuerdo que la OEA se reunió, el Grupo de Río se reunió, de ahí salieron algunas declaraciones de rechazo, pero igual ya habían designado comi-siones para ir a conversar con el Gobierno de Transición, para buscar el camino de la Democracia... ¡eh, cuidado! Yo recuerdo al entonces Secretario General de la OEA, que no encontraba como planteármelo, yo le decía en Caracas, 2 días después: no se preocupe, no hay explicación posible. Porque ya él se había comprometido a ir a conversar con el Presidente de facto, y resulta que, cuando aterrizó el avión, él iba a hablar con Carmona, cuando el avión aterrizó estaba Chávez en Miraflores, y entonces no encontraba qué hacer, ¡no encontraba qué hacer! Recuerdo que hasta tartamudeaba.  

Y muchos otros Presidentes, que de la boca para afuera condenamos y rechazamos, y por debajo aplaudían, y comenzaron a buscar arreglos “para evitar traumas mayores.” Se metió la Iglesia Católica, el Cardenal de la Iglesia Católica salió, en el nombre de Dios, para evitar el derramamiento de sangre. ¡Eh, cuidado! Sólo quería comentar eso Daniel. 

Ya lo dice Fidel ahí, esta situación se revierte, este golpe será derrotado, primero que nada por el pueblo de Honduras con nuestro apoyo, pero ¡hay que ser muy firme! como las rocas graníticas, ante unos golpistas con los que no hay ni que hablar, sino exigirles que se vayan y entreguen el Gobierno al Presidente legítimo de Honduras, José Manuel Zelaya ¡incondicionalmente!

Aquí me dicen también, Daniel, no sé qué medios están transmitiendo, que tropas venezolanas y nicaragüenses estarían invadiendo Honduras. Aquí me pasan un papel y me piden que aclaremos. ¡Nunca haríamos eso! por el sacrosanto respeto a la soberanía de Honduras; no se trata de invasión, ni de guerra, no, aquí estamos para apoyar, respetando la soberanía de Honduras y, para apoyar al pueblo de Honduras, como dijo Correa. Y llamarlo a que no acepte esta dictadura y, a los militares de Honduras, que neutralicen este golpe y se pongan al lado de la Consti-tución, al lado de la Ley, que no vayan a derramar sangre inocente, y reconozcan a su único Comandante en Jefe, el Comandante en Jefe Manuel Zelaya, que lo que le falta es el sombreo, mañana rescatamos el sombrero.


Palabras de Manuel Zelaya Rosales

Quisiera agradecer Bruno, estas reflexiones del Comandante Fidel Castro. Realmente, Fidel tiene una característica que creo que se nace con ella, que es el de extractar en unas pocas palabras todo lo que se pueda decir en un libro. 
 
Y Fidel, lo leí 3 veces, Hugo, Daniel, Rafael, 3 veces leí las reflexiones que hizo la semana pasada, cuando yo tuve que ir a uno de los cuarteles de la Fuerza Aérea a rescatar el material de la encuesta, que ya no lo iba a repartir las Fuerzas Armadas, pero lo iba a repartir la sociedad civil, todos los miembros de las organizaciones populares, como así sucedió.                   

Leí 3 veces un renglón que decía Fidel, “ignoramos lo que ocurrirá esta noche o mañana en Honduras.” Era como un aldabonazo, como una premonición de lo que iba a pasar. Yo lo leí en un Consejo de Ministros, les dije: miren, Fidel está diciendo algo aquí, hay que leerlo otra vez: “ignoramos que ocurrirá esta noche o mañana.” 

Ya sentía lo que estaba conjurándose y lo que estaba pasando. Por eso lo que dice aquí es otra premonición: “hasta la señora Clinton declaró hoy en horas de la tarde, que Zelaya, además de que es el único Presidente, los golpistas hondureños ni siguieran respiran sin el apoyo de Estados Unidos,” dice.

La posición de los países de América, incluyendo Estados Unidos, es sumamente importante para la sostenibilidad de lo que significa la existencia de los Ejércitos en América. Si de hoy en adelante, queridos Presidentes, los pueblos le van a tener otra vez miedo a los Ejércitos como en los 80, nada construimos en 30 años. Si se va a considerar los verdeolivos como amenazas, definitivamente perdimos el tiempo sometiendo el poder militar al poder civil; si el Estado militar vuelve a surgir en América, será por culpa de quienes hoy, de alguna forma, no podemos evitar que sucedan estos atentados contra nuestro Sistema Democrático. Quiero agradecerle sincera-mente a Fidel, dele de mi parte un agrade-cimiento, le podré escribir en el menor tiempo posible. 

Igual que el pronunciamiento que me ha traído el Parlamento Centroamericano, su Presidenta Gloria Guadalupe Oquelí Solórzano de Macoto, lo cual se fundamenta, precisamente, en esta expresión de interrumpir, de desconocer la voluntad popular, para tratar de crear un Estado eminentemente militar, golpista y usurpador de los Poderes del Estado. Gracias Gloria por esta manifestación y gracias a todos los Gobiernos, Presidentes, y especialmente los de la Alianza Bolivariana por las Américas, que ha dicho ¡presente! con firmeza. No para mandar tropas, como dicen aquí los ingenuos, nosotros no ocupamos tropas, con nosotros están los pueblos de América y está el pueblo de Honduras. Gracias.

Palabras de Daniel

Aquí en Nicaragua, después de sufrir tantas guerras, finalmente le pusimos fin a la guerra y dijimos: queremos Reconciliación y Paz con Justicia, con Libertad. Y es la lucha que estamos librando, y es la lucha que ha venido librando el Presidente Zelaya al frente del pueblo de Honduras, es la lucha que está librando el pueblo de Honduras. Tenemos la plena convicción que el pueblo de Honduras va a lograr retomar ese camino con el Presidente Manuel Zelaya a la cabeza.

Aquí, en nuestro país, Su Eminencia, el Cardenal Miguel Obando y Bravo ha contribuido, en medio de situaciones muy complejas, ha contribuido a construir, y nosotros recordamos como él inter-mediaba frente a la tiranía de Somoza, cuando se presentaban momentos verdaderamente cruciales en la lucha de nuestro pueblo, en la lucha del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Eso llevó al tirano Somoza a ponerle el nombre de Comandante Miguel.

Luego, en medio de las complejidades, al Cardenal Miguel Obando y Bravo, que es de origen humilde, al servicio de la Paz y Reconciliación, lo empezó a tratar de utilizar la oligarquía. En estos tiempos, en los que él preside la Comisión de Reconciliación y Paz en Nicaragua, porque hablar de Reconciliación y Paz en Nicaragua es luchar por la Justicia, luchar para erradicar la pobreza en nuestro país, erradicar el analfabetismo en nuestro país, luchar por la integración, por la unidad de nuestros pueblos, en el ALBA, en el Sistema de Integración Centroamericana, ahora, esa oligarquía vomita fuego en contra del Cardenal.

Estoy seguro que esos grupos de extrema derecha en Nicaragua, están celebrando la tragedia que hoy está sufriendo el pueblo de Honduras. Pero no deben perder de vista, que al final de cuentas, son los pueblos lo que toman las decisiones, son los pueblos los que tienen la última palabra, y la última palabra la tiene el pueblo de Honduras.

Nos acompaña también, la compañera  Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía de Nicaragua, que ha estado trabajando duro todos estos días, sin parar; lo hace permanentemente, pero en situaciones como éstas, de forma realmente extraordinaria; sobrina-nieta de nuestro General Sandino, la compañera Rosario Murillo, está aquí con nosotros, acompañándonos.

Vamos a concluir las intervenciones, escuchando las palabras de la Presidenta del Parlamento Centroamericano, Gloria Oquelí.

Palabras de Gloria Oquelí
Presidenta del PARLACEN

Gracias señor Presidente. Quiero dejar cons-tancia histórica, que mantuve absoluta inofen-sividad, absoluta neutralidad, absoluta imparcia-lidad, a lo largo de todo este proceso que nos llevaría a una encuesta, a una Consulta Popular no vinculante, pero, que no puedo guardar silencio como ciudadana centroamericana, nacida en Honduras; no puedo ser indiferente y cómplice, ante las cosas que se están dando hoy en mi país, y por esa razón, señores Presidentes y, de manera especial, Presidente José Manuel Zelaya Rosales, he venido hasta este país.

Quiero decirle que tomé el vuelo en la mañana, supuestamente a Honduras, para ir a marcar, como cualquier ciudadana que se le hacía un llamado a expresarse, y ya no pude entrar al país. Decidí entonces venirme a Nicaragua, sabiendo que aquí iban a estar reunidos los Cancilleres y los Presidentes, y, en mi carácter de Presidenta del Parlamento Centroamericano, poder venir y pronun-ciarme.

Hemos elaborado un documento, lo he hecho de manera personal, lo voy a someter a la Asamblea del Parlamento Centroamericano, que estoy se-gura, los 45 partidos políticos ahí represen-tados, van a avalar. Si eso es así, perfecto; y si no es así, yo asumo la responsabilidad histórica de decir, que no puedo ser cómplice, que no puedo guardar silencio, porque el resto de mi vida pasaría con una profunda vergüenza, como madre, en el futuro como abuela, o como bisabuela.

En este momento histórico, me he pronunciado, lo he hecho a través de todos los medios de comuni-cación de esta República de Nicaragua. No he podido hacerlo en Honduras, porque cortaron toda la comunicación, quitaron la luz eléctrica, no se pudo comunicar a los teléfonos fijos de mi país; no se pudo entrar a ningún medio de comunicación, se cerraron todos los espacios posibles. Hicieron creer que era una transición; sacaron una nota del 25 de este mes, diciendo que la había firmado el Presidente Zelaya. Han  pasado verdaderamente cosas dramáticas y dolorosas.

Sé que más temprano que tarde, los hondureños y las hondureñas tendrán acceso a lo que aquí se ha dicho, y por eso aprovecho estos minutos para decirle al pueblo hondureño: ¡Levántense y brillen! ¡Levantémonos y brillemos! No permi-tamos que nos quiten esa esperanza, esa semilla de la esperanza que se ha sembrado en cada uno de los corazones, de los hombres y las mujeres. Vivamos con Dignidad, y cuando nos toque partir, muramos con Dignidad.

Es necesario que ese esfuerzo que se ha hecho por parte del Presidente Manuel Zelaya Rosales, no se pierda. Es necesario que los indigentes se den cuenta que también son seres humanos; es necesario que los grupos de poder se den cuenta que esos modelos han fracasado, que no pueden seguir acumulando dinero, a costa de una cantidad mayoritaria de un pueblo, que tiene grandes y profundas necesidades. Ha habido crisis planetaria, pero la verdadera crisis, lo he dicho, es una crisis de valores, una ausencia de Amor, una indiferencia, una intolerancia, una insensibilidad.

Presidente José Manuel Zelaya Rosales, en nombre de las mujeres de mi país, en nombre de los hombres de mi país, que los hay; en nombre de los jóvenes que tienen esperanzas, de esos jóvenes que se levantan cada mañana y que quieren ir con dignidad a buenos colegios, a buenas univer-sidades, a buenos centros médicos; que quieren tener oportunidades y condiciones, y que lamenta-blemente, por muchos años, en los cuales han estado excluidos, no han podido acceder; en nombre de todos ellos, de niños y de niñas, muchos de ellos de hogares desintegrados y abusados, muchos niños y niñas que no saben en realidad ni siquiera quién es su padre, porque tuvo que partir, buscando un mejor futuro. 

En nombre de los campesinos, en nombre de los obreros, en nombre de esa gente pobre, que usted y su esposa identificaron y que están sacando adelante con Dignidad; en nombre de los intelec-tuales, en nombre de los empresarios honestos, porque los hay también; en nombre de los políticos, que hacen la política con ética, le digo: ¡No está solo! Usted es el Presidente Cons-titucional de la República de Honduras. Estamos a su lado, ¡lo vamos a demostrar!

Y hago un llamado al pueblo hondureño, como ciu-dadana centroamericana, como ciudadana hondu-reña, pero sobre todo, como madre... no vayamos a permitir, en ningún momento, que vayan a venir manifestaciones contrarias a lo que se dijo en San Pedro Sula en las reuniones de la OEA. En esas reuniones se habló de que íbamos a construir una cultura sustentable basada en la Paz; que íbamos a construir espacios, en los cuales se diera la oportunidad de un nuevo momento histórico, de una nueva civilización.

Se habló de la no violencia, ¿recuerda ciudadano Presidente hondureño? No vayamos a permitir que se vaya a derramar sangre de hermanos. Creo que podemos, como lo está diciendo en las palabras, sin negociar, sin ningún espacio a negociación, no vayamos a permitir que se derrame sangre de hermanos y hermanas. Yo creo, señor Presidente, que si es verdadera la Solidaridad Internacional, si hay un desconocimiento a esos que se han puesto una banda, que quisieron lograrlo, usted lo sabe, a través de unas elecciones primarias y que no pudieron. 

Roberto Michelleti Bain, cuando dieron el golpe de Estado, el 3 de octubre de 1963 a un Gobierno Constitucional de Ramón Villeda Morales, usted supuestamente, era de la Guardia de Honor Presi-dencial de ese Gobierno. Hoy, por favor, no se convierta en golpista, retroceda ante esas actitudes de sátrapas, ante esas actitudes de golpista, de troglodita; por el amor de Dios, se lo pido, como mujer, como ciudadana y como madre, ¡ya basta! Gracias, señores Presidentes.

Palabras de Daniel

Gloria Oquelí, la voz de la mujer hondureña, la voz de la mujer centroamericana, la voz de la mujer latinoamericana y caribeña. 

“Que no se tiña con sangre de hermanos...” tenemos la fe que el Ejército de Honduras, sus soldados, no van a provocar un baño de sangre en Honduras, Dios no lo quiera, Dios no lo permita.

Con esta intervención de Gloria Oquelí, donde nos está recordando que esa reunión histórica de la OEA en San Pedro, tenía como punto de agenda central, la no violencia; y se logró en esa reunión, precisamente como un acto de justicia, levantar, suspenderle a la hermana República de Cuba, esas injustas sanciones que le habían sido impuestas en aquella década cuando América Latina estaba llena de dictaduras sumisas al imperio norteamericano. Yo diría que esa decisión histórica iba en correspondencia con el espíritu de esa agenda, la no violencia. 

Y apenas unas semanas después de esa reunión histórica, estamos frente a estos hechos trágicos; pero la historia no se puede detener, la lucha por la justicia no se puede detener, tenemos la convicción de que el pueblo de Honduras va a restablecer la Paz, que solamente será posible cuando se restablezca el orden constitucional y se restablezca en su lugar al Presidente de la República, José Manuel Zelaya. Queremos finalmente, saludar a esos miles de hermanos latinoamericanos que se han movilizado el día de hoy, en solidaridad con el pueblo de Honduras y con su Presidente y, en repudio, en rechazo al golpe militar. 

Hacerle llegar nuestro saludo, todo nuestro cariño, todo nuestro amor a  Xiomara, la esposa del Presidente, que se encuentra escondida en un área rural en territorio hondureño; a toda su familia, a sus hijos, que se encuentran en las Embajadas de Cuba, de Nicaragua. Para todos ellos, nuestro cariño y nuestra seguridad de que pronto se estarán encontrando como familia, y que pronto el pueblo hondureño, se estará encontrando también como familia, con su Presidente. Buenas noches queridos hermanos, y hasta mañana.